La temperatura a la que conviene poner el aire acondicionado en verano es de 25 a 26 °C. Cada grado que bajas por debajo de ahí sube el consumo en torno a un 7 %, según el IDAE. Con un split de 3,5 kW encendido ocho horas al día, pasar de 25 a 22 °C cuesta 4,66 € más al mes, y bajarlo a 20 °C, 8,33 €: un 40 % más de factura de aire por cinco grados que en la mayoría de las casas no se notan como se pagan.
Resumen rápido
- De día: 25-26 °C. Es lo que recomienda el IDAE, justo por encima de los 23-25 °C que el RITE usa para diseñar instalaciones.
- De noche: uno o dos grados más que de día, con el temporizador o el modo noche.
- Cada grado de menos: en torno a un 7 % más de consumo. De 26 a 22 °C son un 31 % más.
- En casa no hay límite legal. Los 26 °C del RITE y los 27 °C de 2022 eran para edificios administrativos, comercios y similares.

En este artículo
Cuánto cuesta cada grado, en euros
Partimos del caso que usamos en la calculadora de consumo: un split de 3,5 kW con SEER 6,5, encendido ocho horas al día durante 30 días de verano normal, con la luz a 0,267 €/kWh. Ese equipo cuesta 20,70 € al mes. Tomamos esa cifra como consigna de 25 °C y aplicamos el 7 % por grado del IDAE, acumulado grado a grado:
| Consigna | Consumo medio | Al día | Al mes | Frente a 25 °C |
|---|---|---|---|---|
| 20 °C | 0,45 kWh/h | 0,97 € | 29,03 € | +40 % |
| 21 °C | 0,42 kWh/h | 0,90 € | 27,13 € | +31 % |
| 22 °C | 0,40 kWh/h | 0,85 € | 25,36 € | +23 % |
| 23 °C | 0,37 kWh/h | 0,79 € | 23,70 € | +14 % |
| 24 °C | 0,35 kWh/h | 0,74 € | 22,15 € | +7 % |
| 25 °C | 0,32 kWh/h | 0,69 € | 20,70 € | — |
| 26 °C | 0,30 kWh/h | 0,64 € | 19,35 € | −7 % |
| 27 °C | 0,28 kWh/h | 0,60 € | 18,08 € | −13 % |
En una temporada de cuatro meses, de junio a septiembre, la diferencia entre tenerlo a 25 °C (82,80 €) y a 22 °C (101,43 €) es de unos 19 € por equipo. Con dos o tres splits en casa, la consigna es la decisión que más dinero mueve después de la propia tarifa de la luz.
Estas cifras son una estimación con un porcentaje medio, no una medición de tu casa. Sirven para comparar consignas entre sí: el valor absoluto depende del aislamiento, de la orientación y de lo que apriete el calor fuera.
Por qué cada grado cuesta tanto
El calor entra en casa por paredes, techo y ventanas en proporción a la diferencia de temperatura entre fuera y dentro. Si en la calle hay 35 °C y pones el aire a 25, la diferencia es de 10 grados; si lo pones a 24, de 11. Ese único grado es un 10 % más de calor entrando por la envolvente, y el equipo tiene que sacarlo todo.
No todo el calor depende de esa diferencia: el sol que entra por los cristales, las personas y los aparatos encendidos aportan lo mismo con la consigna que sea. Por eso el efecto total se queda algo por debajo de ese 10 %, en el entorno del 7 % que da el IDAE. Y hay un segundo efecto que empuja en la misma dirección: cuanto más frío le pides, más tiene que bajar el compresor la temperatura del refrigerante, y peor es su rendimiento.
La consecuencia práctica es que el aire acondicionado no enfría antes por ponerlo más bajo. Un inverter a 20 °C y otro a 25 °C empiezan igual, a plena potencia; la única diferencia es dónde paran. Bajar la consigna para enfriar rápido y olvidarse de subirla es la forma más habitual de pagar ese 30-40 % de más.
Qué dice la norma, y a quién se aplica
En una vivienda puedes poner el aire a la temperatura que quieras: ninguna norma limita la consigna doméstica. Las cifras que circulan vienen de dos sitios, y ninguno es tu casa:
- El RITE (Real Decreto 1027/2007) fija en su instrucción técnica IT 1.1.4.1.2 un rango de temperatura operativa de 23 a 25 °C en verano para diseñar las instalaciones, y desde el Real Decreto 1826/2009 limita la refrigeración a un mínimo de 26 °C en edificios administrativos, comerciales, culturales, de ocio y estaciones.
- El Real Decreto-ley 14/2022 subió ese mínimo a 27 °C en esos mismos edificios, de forma temporal, hasta el 1 de noviembre de 2023.
Lo que sí sirve de esos números es la referencia: si un edificio público funciona a 26-27 °C con gente trabajando dentro, en casa, con ropa ligera, 25-26 °C suele ser suficiente.
Para dormir: uno o dos grados más
Por la noche el calor exterior baja y el cuerpo produce menos calor en reposo, así que la misma consigna se siente más fría que de día. Subir uno o dos grados respecto a la de la tarde, a 26-27 °C, mantiene el dormitorio confortable gastando menos. Es lo que hace el modo noche o «sleep» de casi todos los mandos: sube la consigna poco a poco durante las primeras horas.
Si te despierta el chorro de aire o el ruido, no es la temperatura: es la velocidad del ventilador y hacia dónde apuntan las lamas. Dirígelas al techo, que el aire frío baja solo, y pon el ventilador en automático o bajo. En el artículo sobre el ruido del aire acondicionado están los decibelios que fija la ley para un dormitorio de noche.
La humedad cuenta tanto como los grados
A la misma temperatura, el aire húmedo se siente más caluroso porque el sudor se evapora peor. En la costa, donde en verano es habitual estar por encima del 60 % de humedad relativa, el problema de muchas casas no es la temperatura sino la humedad. El RITE trabaja con una humedad relativa de referencia de entre el 45 y el 60 % en verano.
El aire acondicionado deshumidifica siempre que enfría, porque el agua se condensa en la unidad interior; es la que sale por el desagüe. El modo «dry» o deshumidificar va más allá: baja la velocidad del ventilador para sacar más agua y enfriar menos. En un día húmedo y no especialmente caluroso, 26 °C en modo dry pueden resultar más agradables que 23 °C en modo frío, gastando menos.
Lo que ahorra de verdad, por orden
- Subir la consigna a 25-26 °C. Entre un 7 y un 30 % del consumo del aire, según de dónde partas.
- Bajar persianas y toldos en las horas de sol. El sol que entra por una ventana orientada al oeste puede ser la mayor carga de la habitación por la tarde, y no depende de la consigna.
- No apagar y encender por ausencias cortas. Para una o dos horas, sale más barato subir la consigna dos o tres grados que apagarlo, porque el arranque es el modo caro del compresor.
- Ventilador de techo a la vez. El aire en movimiento da sensación de frescor, y permite subir la consigna sin notar diferencia. Un ventilador de techo gasta una fracción de lo que gasta el split.
- Limpiar los filtros cada dos o tres semanas en temporada. Lo explicamos en el mantenimiento del aire acondicionado.
- Revisar la tarifa. Si tu precio real del kWh está muy por encima de 0,267 €, cambiar de comercializadora mueve más dinero que cualquier ajuste del mando.
Consejo
Si al poner 25 °C la casa no llega a esa temperatura en las horas fuertes, el problema no es la consigna: el equipo se queda corto o entra demasiado sol. Comprueba la potencia en la calculadora de frigorías antes de bajarla a 20 °C esperando que así llegue.
¿Y en invierno, con bomba de calor?
El razonamiento es el mismo al revés. La referencia de confort del RITE en invierno es de 21 a 23 °C, y el IDAE recomienda entre 19 y 21 °C. Cada grado de más vuelve a costar en torno a un 7 %. Con bomba de calor, además, cada grado de más obliga a subir la temperatura de impulsión y el rendimiento baja, igual que pasa con los radiadores con aerotermia.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura ideal del aire acondicionado en verano?
Entre 25 y 26 °C de día y uno o dos grados más por la noche. Es el rango que recomienda el IDAE para equilibrar confort y consumo, y está en línea con la referencia de diseño del RITE, de 23 a 25 °C.
¿Cuánto se ahorra subiendo un grado el aire acondicionado?
En torno a un 7 % del consumo del aire por cada grado, según el IDAE. En un split de 3,5 kW que se usa ocho horas al día, pasar de 24 a 25 °C ahorra unos 1,45 € al mes, y de 22 a 25 °C, unos 4,66 €.
¿Enfría antes si pongo el aire a 18 °C?
No. El equipo arranca a plena potencia sea cual sea la consigna; la consigna solo decide cuándo para. Ponerlo a 18 °C hace que siga enfriando cuando ya habrías estado a gusto, y se paga.
¿Hay una ley que obligue a poner el aire a 27 grados en casa?
No. El límite de 27 °C del Real Decreto-ley 14/2022 se aplicaba a edificios administrativos, comerciales, culturales y de transporte, y era temporal, hasta el 1 de noviembre de 2023. En una vivienda no hay límite de consigna.
¿Es mejor el modo deshumidificar que el modo frío?
En días húmedos y no muy calurosos, sí: saca más agua del aire enfriando menos, y la sensación de bochorno baja sin necesidad de bajar tanto la temperatura. En una ola de calor seca, el modo frío es el que hace falta.
Fuentes
- IDAE, «Recomendaciones para el ahorro energético en hogares»: en torno a un 7 % de consumo por cada grado de consigna, y rangos recomendados de 25-26 °C en verano y 19-21 °C en invierno. Consultado el 2 de octubre de 2026.
- Real Decreto 1027/2007, Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE): IT 1.1.4.1.2, temperatura operativa y humedad relativa de diseño; IT 3.8, limitación de temperaturas en determinados edificios, introducida por el Real Decreto 1826/2009.
- Real Decreto-ley 14/2022, de 1 de agosto, artículo 29: límites temporales de 27 °C en refrigeración y 19 °C en calefacción hasta el 1 de noviembre de 2023.
- Consumo del split de referencia (3,5 kW, SEER 6,5, 8 h al día, 0,267 €/kWh): el mismo cálculo y las mismas fuentes que cuánto consume el aire acondicionado. Precio de la electricidad: Eurostat, serie nrg_pc_204, segundo semestre de 2025.