Cuántas frigorías necesito: calculadora y tabla por metros cuadrados

Para una estancia normal, cuenta 50 frigorías por cada metro cúbico. Un salón de 25 m² con techo de 2,6 m son 65 m³, es decir unas 3.250 frigorías por hora, o 3,8 kW. Y ahí aparece el primer problema: no existe ningún equipo de 3,8 kW. Tienes que elegir entre el de 3,5 y el de 5, y esa decisión importa más que la marca. La calculadora ajusta el número por orientación, aislamiento y zona, y luego te dice cuál de los dos coger.

Calculadora de frigorías

Calculando…

Estimación de prediseño. No sustituye al cálculo de cargas térmicas que debe hacer un instalador habilitado conforme al RITE antes de dimensionar la instalación.

Tabla rápida, si no quieres tocar nada

Frigorías por hora necesarias, para techo de 2,6 m y zona interior:

SuperficieBien aislada, al norteNormal, este u oesteMal aislada, al sur con ventanal
15 m²1.4501.9502.700
20 m²1.9502.6003.600
25 m²2.4003.2504.500
30 m²2.9003.9005.450
40 m²3.8505.2007.250

Fíjate en la diferencia entre la primera y la última columna: para los mismos 25 m², de 2.400 a 4.500 frigorías. Casi el doble. Por eso cualquiera que te dé una cifra sabiendo solo los metros cuadrados te está adivinando.

Un apunte sobre la calculadora: si marcas a la vez mal aislamiento, orientación sur, ventanal, zona mediterránea y bajo cubierta, el resultado se dispara porque los factores se multiplican entre sí. Ese número es una cota superior, el peor escenario razonable. Si te sale así, no compres todavía: es justo el caso en el que merece la pena que un instalador haga el cálculo de cargas de verdad, porque la diferencia entre acertar y pasarse son varios miles de euros.

Por qué «3.000 frigorías» son en realidad 3,5 kW

Esto confunde a todo el mundo y tiene una explicación de una línea.

La frigoría es una unidad antigua: equivale a una kilocaloría de calor extraído. Una frigoría por hora son 1,163 vatios. Así que un equipo de 3.000 frigorías/hora entrega 3.489 W, que se redondea a 3,5 kW.

Las tiendas españolas siguen anunciando en frigorías porque el cliente las busca así, mientras que la etiqueta técnica y la ficha del fabricante van en kilovatios. Las equivalencias que te vas a encontrar:

Se anuncia comoPotencia realFrigorías exactasEstancia típica
2.000 frigorías2,0 kW1.720Dormitorio de 10-14 m²
2.500 frigorías2,5 kW2.150Dormitorio grande, 15-18 m²
3.000 frigorías3,5 kW3.010Salón de 20-26 m²
4.500 frigorías5,0 kW4.300Salón grande, 28-35 m²
5.500 frigorías6,0 kW5.160Salón-comedor abierto

Pasarse de potencia es peor que quedarse corto

Esta es la parte que casi nadie cuenta, porque al instalador le resulta más cómodo vender de más.

Un equipo inverter no funciona a tope: modula. Un split de 3,5 kW puede bajar hasta 1,1 kW aproximadamente, y por debajo de ese mínimo no sabe seguir bajando: se para, espera y vuelve a arrancar.

Si pones 5 kW en una habitación que pide 2,5 kW, el equipo se pasa el día en ese ciclo de arrancar y parar. Las consecuencias son concretas:

  • Consume más, porque cada arranque tiene un pico y el compresor nunca llega a su punto de máximo rendimiento.
  • Deshumidifica peor. Enfría rápido, alcanza consigna y se para antes de haber secado el aire. Notas frío y humedad a la vez, la sensación desagradable de «esto enfría pero no está a gusto».
  • Oscila la temperatura en dientes de sierra en lugar de mantenerse plana.
  • Desgasta el compresor, que es la pieza cara del equipo.

Por eso, cuando la calculadora te deje entre dos tamaños, baja al pequeño salvo que la estancia reciba sol fuerte de tarde. Y pídele al instalador el rango de modulación del equipo, no solo la potencia nominal: es el dato que aparece en la ficha como «3,5 kW (1,1 – 3,8)».

Qué mueve de verdad el número

Por orden de impacto real, no por el que se suele contar:

  1. El acristalamiento y su orientación. Un ventanal al oeste sin persiana ni toldo puede meter más calor él solo que todas las paredes juntas. Es también lo más barato de arreglar: un toldo cuesta mucho menos que subir de gama de equipo.
  2. El aislamiento de la envolvente. Marca la diferencia entre 0,85 y 1,15 en la fórmula, un 35 % de recorrido.
  3. Estar bajo cubierta. Un último piso con tejado expuesto recibe una carga añadida que un piso intermedio no tiene.
  4. El volumen, no la superficie. Un techo de 3,2 m frente a uno de 2,5 m son un 28 % más de aire que climatizar en los mismos metros cuadrados. Las casas antiguas de pueblo y los pisos señoriales del ensanche caen aquí.
  5. Las personas y los equipos. Cada persona aporta en torno a 100 frigorías. Importa en un salón donde se junten seis, no en un dormitorio.

Lo que esta calculadora no hace

Por honestidad, conviene decirlo claro. Esta estimación sirve para saber si vas a comprar un equipo de 2,5 o de 5 kW, y para detectar si el presupuesto que te han pasado se ha ido de potencia. No sustituye a un cálculo de cargas térmicas.

Un cálculo de verdad, el que exige el RITE, mide cada cerramiento con su transmitancia, su orientación y su superficie real, aplica la ganancia solar hora a hora y usa las temperaturas exteriores de proyecto de tu localidad. Eso no cabe en un formulario de nueve casillas y lo tiene que firmar un profesional habilitado.

Dos casos en los que esta calculadora se queda especialmente corta: estancias muy alargadas o en forma de L, donde el reparto del aire manda más que la potencia, y viviendas con varias estancias a climatizar, donde la decisión no es cuántas frigorías sino si te conviene un split o un sistema por conductos.

Con el número en la mano, el siguiente paso es comparar equipos: en la comparativa de Daikin y Mitsubishi están las fichas de los modelos de 3,5 kW más habituales, y la sección de aire acondicionado recoge el resto de guías.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas frigorías necesito para una habitación de 15 m²?

Entre 1.450 y 2.700 frigorías según orientación y aislamiento, con techo de 2,6 m. En la mayoría de dormitorios normales sale alrededor de 1.950, que se cubre con un equipo de 2,0 o 2,5 kW. Solo hace falta subir a 3,5 kW si el dormitorio da al sur, está bajo cubierta o tiene un ventanal.

¿Y para un salón de 30 m²?

Entre 2.900 y 5.450 frigorías. La horquilla es tan amplia porque los salones suelen tener el mayor acristalamiento de la casa. Con las condiciones más habituales —piso normal, este u oeste— salen unas 3.900, por encima de las 3.010 del equipo de 3,5 kW, así que toca el de 5 kW. Si la estancia está abierta a la cocina, súmale las frigorías de los equipos.

¿Un equipo más potente enfría más rápido?

Enfría más rápido los primeros minutos y peor el resto del tiempo. Alcanza la consigna antes, se para, y a partir de ahí trabaja en ciclos cortos que consumen más y deshumidifican peor. La sensación de confort la da un equipo bien dimensionado funcionando de forma continuada a carga parcial, no uno grande arrancando y parando.

¿Cuántas frigorías por metro cuadrado hay que contar?

Circulan dos reglas y no coinciden: 100 frigorías por m² de suelo, o 50 por m³ de volumen. Con un techo estándar de 2,6 m la segunda da unas 130 por m², un 30 % más. La del volumen es más conservadora y es la que usa esta calculadora, precisamente porque tiene en cuenta la altura del techo, que la otra ignora.

¿Sirve el mismo cálculo para calefacción?

No directamente. Un equipo de aire acondicionado con bomba de calor suele dar algo más de potencia calorífica que frigorífica —un split de 3,5 kW de frío entrega unos 4,0 kW de calor— pero la demanda de calefacción en invierno depende de la temperatura exterior de tu zona, que puede ser mucho más exigente que la de refrigeración. En zonas frías el dimensionado lo manda el invierno, no el verano.

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