Los fondos Next Generation para aerotermia están cerrados desde el 31 de diciembre de 2023, y medio internet sigue anunciándolos. Lo que queda abierto en septiembre de 2026 son tres cosas: la deducción del IRPF, que puede devolverte hasta 3.000 €; los Certificados de Ahorro Energético, entre 600 y 1.500 €; y la bonificación del IBI de tu ayuntamiento. Sumadas, en una instalación de 12.000 € se recupera cerca del 45 %.
Hay una fecha que manda sobre todo lo demás: la deducción del IRPF vence el 31 de diciembre de 2026. Y hay un papel que, si no lo pides antes de empezar la obra, te deja sin ella.
Lo que está abierto y lo que no
| Ayuda | Estado en septiembre de 2026 | Cuánto | Fecha límite |
|---|---|---|---|
| Deducción del IRPF | Abierta | Hasta 3.000 € en vivienda individual | 31/12/2026 |
| Certificados de Ahorro Energético (CAE) | Abierta | 600 – 1.500 € | Sin fecha de cierre |
| Bonificación del IBI | Abierta, según municipio | Hasta el 50 % durante 3-5 años | Según ordenanza |
| Ayudas autonómicas | Depende de la comunidad | Variable | Hasta agotar crédito |
| Next Generation (RD 477/2021) | Cerrada | — | Cerró el 31/12/2023 |
Si un instalador te dice que «te tramita los fondos europeos», pídele el nombre y el número de la convocatoria. Para vivienda individual, a día de hoy, no hay ninguna estatal abierta.
Qué se recupera de verdad
La deducción del IRPF, tramo por tramo
Es la ayuda más grande y la que tiene fecha de caducidad. Hay tres tramos y no eliges: te toca el que corresponda según lo que mejore tu vivienda.
| Tramo | Qué hay que conseguir | Base máxima | Deducción máxima |
|---|---|---|---|
| 20 % | Reducir al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración | 5.000 €/año | 1.000 € |
| 40 % | Reducir al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, o alcanzar la letra A o B | 7.500 €/año | 3.000 € |
| 60 % | Rehabilitación energética del edificio entero, en comunidad de propietarios | 5.000 €/año, 15.000 € acumulados | 9.000 € |
Para una vivienda unifamiliar que sustituye una caldera por aerotermia, lo normal es caer en el 40 %: quitar la combustión suele bastar para bajar el consumo de energía primaria no renovable más de un 30 %.
Fíjate en lo que significa la base máxima: son 7.500 €, no el coste de tu obra. Si te gastas 12.000 €, deduces el 40 % de 7.500, no de 12.000. Por encima de esa cifra, gastar más no te devuelve más.
Los plazos, que es lo que aprieta:
- Tramos del 20 % y del 40 %: las obras y los pagos tienen que estar hechos antes del 31 de diciembre de 2026, y el certificado energético posterior emitido antes del 1 de enero de 2027.
- Tramo del 60 %: obras hasta el 31 de diciembre de 2027 y certificado del edificio antes del 1 de enero de 2028.
El papel que te deja sin deducción
Esto es lo que más gente se come, y no tiene arreglo después.
Necesitas dos certificados de eficiencia energética: uno antes de la obra y otro después. El de antes tiene que estar expedido con anterioridad al inicio de los trabajos y no puede tener más de dos años. Si empiezas la instalación sin él, no hay forma de demostrar la mejora y pierdes la deducción entera.
Un certificado energético de vivienda cuesta entre 60 y 150 € según provincia. Es la inversión con mejor retorno de todo el proyecto: 100 € para no perder 3.000.
El orden correcto es este:
- Pides el certificado energético antes de tocar nada.
- Haces la obra y guardas todas las facturas, con el pago justificado por transferencia o tarjeta. En efectivo no vale.
- Pides el segundo certificado con la instalación ya funcionando.
- Aplicas la deducción en la declaración del ejercicio en que se expidió el certificado posterior.
Los CAE: la ayuda que casi nadie pide
Los Certificados de Ahorro Energético existen desde 2023 y siguen siendo desconocidos. Funcionan al revés que una subvención: no te da dinero la Administración, se lo vendes a una empresa energética.
Las grandes comercializadoras están obligadas por ley a acreditar cierto ahorro energético cada año. Cuando tú sustituyes una caldera por una bomba de calor, generas un ahorro certificable, y ese ahorro tiene comprador. Un CAE equivale a un kilovatio hora ahorrado al año.
Lo que hace viable pedirlo para un particular es que existe una ficha estandarizada, la RES060, que cubre precisamente la sustitución de calderas de combustión por bombas de calor eléctricas. Al estar estandarizada no hace falta medir nada: se aplica una fórmula.
Las cifras que se manejan en 2026 para vivienda residencial:
- Instalación básica: 600 – 900 €
- Ahorro medio, que es el caso típico de sustituir caldera de gas: 900 – 1.200 €
- Ahorro alto: 1.200 – 1.500 € o más
No hay un precio fijo porque el CAE cotiza. El cobro llega entre tres y seis meses después de validar el expediente. Lo tramita normalmente el propio instalador o un agente delegado; pregúntalo antes de firmar, porque algunos se lo quedan ellos sin decírtelo.
La bonificación del IBI
Desde el Real Decreto-ley 7/2025, en vigor desde finales de junio de 2025, los ayuntamientos pueden bonificar el IBI a las viviendas con aerotermia y geotermia. Hasta un 50 % durante tres a cinco años, y muchos municipios añaden hasta un 95 % en el ICIO, el impuesto de la licencia de obra.
Pero «pueden» no es «deben»: cada ayuntamiento decide, y tiene que haberlo recogido en su ordenanza fiscal. Buscar «ordenanza fiscal IBI» más el nombre de tu municipio y mirar el artículo de bonificaciones te lo resuelve en cinco minutos. Si no aparece la aerotermia, no la tienes, por mucho que lo diga un blog nacional.
Con un IBI de 600 € al año y un 50 % durante cinco años son 1.500 €. Ojo: casi siempre hay que solicitarla expresamente y dentro de un plazo desde el final de la obra. No se aplica sola.
Cómo se restan entre ellas
Aquí está el detalle que no verás explicado casi en ningún sitio, y que cambia las cuentas.
Las subvenciones públicas reducen la base de la deducción del IRPF. Lo dice la Agencia Tributaria con este ejemplo: si la obra cuesta 9.000 € y recibes una ayuda pública de 3.000 €, la base de tu deducción no son 9.000 sino 6.000 €.
Ahora bien, como la base está topada en 7.500 €, esto tiene una consecuencia práctica que juega a tu favor: si tu instalación cuesta bastante más de 7.500 €, una ayuda pequeña no te quita nada de deducción. En el ejemplo de 12.000 €, restar 900 € del CAE deja 11.100 €, que sigue muy por encima del tope. La deducción se queda en los 3.000 € completos.
Otra cosa que conviene tener clara: la bonificación del IBI no reduce la base, porque no es una subvención sobre la obra sino un impuesto local que pagas menos.
Y un aviso de calendario. Si has pedido una ayuda autonómica y todavía no te han resuelto, no descuentes nada todavía. Pero si aplicas la deducción y luego te conceden la ayuda, tienes que regularizar tu declaración. Guárdate la resolución.
Las ayudas autonómicas
Es lo más cambiante y lo que peor se cuenta, porque cada comunidad va a su ritmo y las convocatorias abren y cierran sin aviso. Algunas siguen abiertas hasta agotar el crédito presupuestario o, como mucho, hasta el 31 de diciembre de 2026.
La forma fiable de comprobarlo, y la única que no depende de que un blog esté actualizado, es ir a la sede electrónica de tu comunidad autónoma y buscar en el buscador de subvenciones por «energía» o «rehabilitación energética». Ahí ves la convocatoria vigente, con su fecha y su BOE autonómico.
Dos reglas que se repiten en casi todas: se solicita antes de empezar la obra, y se resuelve por orden de entrada hasta agotar fondos. Llegar tarde y empezar antes son los dos errores que dejan fuera a más gente.
Antes de pedir presupuesto
Con las ayudas claras, lo siguiente es no equivocarse con el equipo ni con el instalador. En aerotermia o caldera de gas están las cuentas de si te compensa el cambio según tu emisor y tu tarifa eléctrica, y en las diez preguntas al instalador tienes lo que hay que preguntarle antes de firmar. El resto de guías, en la sección de aerotermia.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pedir todas las ayudas a la vez?
Sí, son compatibles entre sí. La deducción del IRPF, el CAE y la bonificación del IBI se pueden acumular. La única interacción a tener en cuenta es que las subvenciones públicas se restan de la base de la deducción, y como esa base está topada en 7.500 €, en instalaciones caras el efecto suele ser nulo o pequeño.
¿Sigue habiendo fondos europeos para aerotermia?
Para vivienda individual, no. El programa estatal del Real Decreto 477/2021 cerró el plazo de nuevas solicitudes el 31 de diciembre de 2023. Los expedientes que se concedieron entonces siguen en ejecución, pero no se admiten solicitudes nuevas. Sí hay convocatorias del IDAE dirigidas a comunidades de vecinos y proyectos de mayor escala.
¿Qué pasa si hago la obra en 2027?
Pierdes los tramos del 20 % y del 40 % de la deducción, que vencen el 31 de diciembre de 2026 salvo nueva prórroga. Seguirías teniendo el CAE y la bonificación del IBI, que no tienen esa fecha. Si estás decidiendo y quieres la deducción, la obra y el pago tienen que quedar cerrados dentro de 2026.
¿Vale si soy inquilino o si es un piso que alquilo?
La deducción se aplica sobre la vivienda habitual del contribuyente o sobre una vivienda que tenga arrendada o en expectativa de alquiler, siempre que se alquile antes del 31 de diciembre de 2027. No se aplica a la parte de la vivienda afecta a una actividad económica, ni a plazas de garaje, trasteros, jardines o piscinas.
¿Cuánto tardo en cobrar cada cosa?
El CAE, entre tres y seis meses desde que se valida el expediente. La deducción del IRPF no se cobra: reduce lo que pagas en la declaración del ejercicio siguiente a la obra, así que el dinero lo ves entre uno y dos años después. La bonificación del IBI se nota en el recibo del año siguiente y se reparte en tres a cinco recibos.